viernes, 1 de noviembre de 2013

TELEBASURA PERUANA

LA TELEBASURA PERUANA


Después de realizar un análisis de algunos programas nacionales, notamos que la mayoría de estos no presentan nada educativo; por el contrario, se basan en programas de “entretenimiento y espectáculos”, en otras palabras situaciones armadas, chismes y telenovelas. Sin embargo, muchos adolescentes y jóvenes prefieren ver esos programas con bajo nivel educativo y cultural.


"Por televisión basura se designa a cierto tipo de programas que se caracterizan por su mala calidad de forma y contenido, en los que prima la chabacanería, la vulgaridad, el morbo y, a veces, incluso la obscenidad y el carácter pornográfico".


Como lo demuestra el rating, los programas de espectáculos, reality show, novelas y teleseries son las de mayor éxito en sintonía. Al ser este tipo de espacios los más rentables económicamente, los canales de televisión masifican su propuesta. El público lo pide, el público lo tiene.

Al ver estas cifras y al analizar la parrilla de programación de los canales de televisión, se puede apreciar que no contribuyen en la difusión de la educación, la cultura y los valores. Por el contrario, se prioriza los chismes, los romances armados y noticias sensacionalistas de asesinatos y policiales.

Estos ejemplos ponen en evidencia que los canales de TV no actúan de acuerdo al artículo 14º de la Constitución de 1993 que dispone que “los medios de comunicación social deben colaborar con el Estado en la educación y en la formación moral y cultural. Sin embargo, existen algunos programas que sí colaboran con esta tarea, la mayoría de ellos en TV Perú (canal del estado). Los demás espacios son programados en muy mal horario o sin la logística necesaria para causar impacto en la teleaudiencia. Pero no solo las cadenas televisivas tienen la culpa del poco éxito de programas que si aportan a la cultura. Existe desinterés de los televidentes en usar la televisión para educarse, aprender y culturizarse. Las cifras del rating de Ibope Time lo demuestran. ( http://www.ibopetime.com.pe/ )

¿QUE HACEN AL RESPECTO EL MINISTERIO PÚBLICO, EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN, DE LA MUJER Y LA DEFENSORÍA?


Siendo esto tan claro, ¿por qué nunca actúa para sancionar el Ministerio Público, si son evidentes las obscenidades en la televisión? No sólo ese ministerio, sino que tampoco hacen algo el ministerio de Educación, de la Mujer, la Defensoría ni otras instituciones del Estado.

La Constitución señala que los medios de educación deben colaborar con el trabajo educativo del Estado, pero no lo hacen, por el contrario destruyen la labor educativa estatal y de las familias.

La televisión peruana se ha empeñado en no producir verdaderos programas para los niños. No sólo eso. En horario de protección al menor se atreven a envenenar cada vez con mayor atrevimiento a los pequeños.

Pero no solo las cadenas televisivas tienen la culpa del poco éxito de programas que si aportan a la cultura. Existe desinterés de los televidentes en usar la televisión para educarse, aprender y culturizarse. Las cifras del rating de Ibope Time lo demuestran. ( http://www.ibopetime.com.pe/ ).

EL PAPEL DE LA ASOCIACIÓN DE ANUNCIANTES DEL PERÚ (ANDA)

En esta tónica, el Gobierno está muy contento con que el único freno para protección de los menores sea la Anda, Asociación de Anunciantes del Perú, que cumple un rol bastante débil, tibio y permisivo. Son como un filtro con hoyos grandes, donde mucho de lo malo y podrido puede pasar.

El control de los excesos no debe quedar en manos de medios (el ladrón nunca admitirá que robó) ni de anunciantes, pues tienen sus propios intereses. Debe responder la sociedad organizada y funcionar como en Canadá, donde barbaridades como las que vemos son imposibles porque pueden ser debidamente sancionadas y prohibidas hasta con retiro de la licencia, pues la moral no es subjetiva, como pretenden cuestionados personajes cuando defienden a la telebasura sin control.

Estos personajes pretenden no saber lo que es obsceno y ofensivo a la moral, pero hasta las personas que no tuvieron oportunidades de educación entienden el Capítulo XI, Ofensas al pudor público, del Código Penal, por ejemplo,:

Artículo 183.- Exhibiciones y publicaciones obscenas

Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos años el que, en lugar público, realiza exhibiciones, gestos, tocamientos u otra conducta de índole obscena.

Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años:

1. El que muestra, vende o entrega a un menor de catorce años, objetos, libros, escritos, imágenes sonoras o auditivas que, por su carácter obsceno, pueden afectar gravemente el pudor, excitar prematuramente o pervertir su instinto sexual.

2. El que incita a un menor de catorce años a la ebriedad o a la práctica de un acto obsceno o le facilita la entrada a los prostíbulos u otros lugares de corrupción.

3. El administrador, vigilante o persona autorizada para controlar un cine u otro espectáculo donde se exhiban representaciones obscenas, que permita ingresar a un menor de catorce años.


Ha llegado el momento de que todos los agentes implicados en la actividad televisiva tomen conciencia de su responsabilidad ante la telebasura, que por supuesto varia en importancia según la capacidad de cada uno de condicionar las reglas del mercado.

Responsabilidad, por tanto de los Poderes Públicos, de las cadenas, de los anunciantes. Responsabilidad de los programadores y de los profesionales. Y responsabilidad, también, del ciudadano, que aun sin dejarse engañar por la falacia del "espectador soberano" que por su mero dominio del mando tiene la capacidad de modelar la oferta, debe saber que su decisión de ver un programa no está exenta de consecuencias, ni para su propia dignidad ni para el propio mercado televisivo.

En la televisión nos enfrentamos con un fenómeno social complejo articulado en grandes compañías de cuya objetividad es lícito discrepar. Detrás de los medios de comunicación existen intereses, poderes y modelos sociales e ideológicos. Por tanto, cuestionar su objetividad y preguntarse el porqué de determinadas insistencias en un tema mientras se ignoran otros, es una forma de empezar a comprender críticamente los mensajes televisivos.


DATOS A CONOCER:
FUENTE:
http://topopitt.blogspot.com/2013/08/television-basura-en-el-peru-una-de-las.html